Sinopsis
En los dos tomos de que consta Sor Juana a través de los siglos hay casi medio millar de textos -algunos de extensión considerable, brevísimos otros- que dicen algo acerca de la prodigiosa monja escritora. Encabezando el desfile está el bachiller Diego de Ribera, que en 1668 llama "glorioso honor del Mexicano Museo" a Juana Inés de Asuage, joven de apenas diecinueve años (en vísperas de hacerse monja en el convento de San Jerónimo), pero cuyos versos la han hecho digna ya de tan superlativo elogio, pues los poetas que constituían el mexicano Museo no eran pocos, y los había muy buenos. El desfile termina con Amado Nervo, que en 1910 dedica a sor Juana un libro escrito con mucho amor.
El lector podrá comprobar cómo los mexicanos del siglo XIX, y en particular el celebrado Francisco Pimentel (1869), están, en cuanto a agudeza crítica, muy por debajo del mencionado Rojas y Rojas, del argentino Juan María Gutiérrez (1865), del ecuatoriano Juan León Mera (1873) o del español Menéndez Pelayo (1893). Y podrá pasar ligeramente por algunos de los textos, pero otros lo van a cautivar. Como dice el recolector y editor: "Es una experiencia satisfactoria ver cómo van variando los gustos y los juicios. El largo recorrido está lleno de sorpresas".
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