Sinopsis
Tal vez Estados Unidos ya no sea latierra de promisión que en el pasado ensalzaron viajeros y migrantes, y tal vez dentro de poco tiempo ya no sea tampoco la superpotencia económica que conocimos en el siglo XX; sin embargo, la influencia que ha ejercido esta nación en la civilización y la cultura occidental en el último sigo es algo que muy probablemente perdure por un largo período.
La contribución de este país al desarrollo científico del mundo moderno es igualmente considerable, tanto en el terreno de las llamadas ciencias duras o exactas como en el de las sociales, incluida la ciencia política, disciplina dentro de la cual se ubica lamateria de este libro, la teoría de la democracia, en la cual ocupan un lugar muy destacado los autores norteamericanos.
Como muestra de ello, dice el autor de este libro, basta considerar que no hay estudio sobre la cultura política que no tome en cuenta las aportaciones de Gabiel Almond; o que la mayor parte de las polémicas en torno a la correlación entre la democracia y el desarrollo económico se remiten a Seymour Lipset; o que siempre que trata de darse una definición de democracia, particularmente de la realmenteexistente, se recurre a Robert Dahl; o que el estudio de las transiciones a la democracia adquirió una de las esquematizaciones más difundidas a partir d ela obra de Samuel Huntington; o, finalmente, que los ideales y valores asociados a la democracia recibieron uninusitado y vigoroso tratamiento en la teoría de la justicia de John Rawls.
|
|