Sinopsis
Al trasladarse del campo de la obligación moral al de la realización ética, la reflexión de los filósofos modernos ha retornado a cuestiones que absorbieron la atención de los antiguos: la cuestión acerca de qué vida deberíamos llevar y de cómo una vida bien vivida debe ser algo más que una vida que satisfaga nuestras preferncias. Una vez que tomamos en serio estos interrogantes, nos vemos obligados a reconocer que las herramientas con que construimos nuestras vidas incluyen muchas formas y muchos recursos provistos por la sociedad: entre ellos, el más obvio es el lenguaje, pero también hay otras incontables instituciones privadas y públicas. Lo que ha resultado ser especialmente complejo, sin embargo, es el intento de dar cuenta de esas formas sociales que ahora llamamos identidades: géneros y orientaciones sexuales, etnias y nacionalidades, profesiones y vocaciones. Ésa es justamente la tarea que Kwame Anthony Appiah emprende en esta obra, que parte de la afirmación según la cual,en tiempo en los que el discurso sobre la identidad puede sonar a mera "moda", las cuestiones que presenta ese discurso no son en absoluto ajenas al canon más alto de la filosofía política; el controvertido dominio de la "autonomía", los debates en torno de la ciudadanía y la identidad.
"La ética de la identidad es una obra maravillosamente directa. Hace exactamente lo que se propone. Explora las demandas de la "individualidad" y rechaza las concepciones extremas sobre los requerimientos de la autonomía. Appiah tiene cosas sabias y origianles que decir sobre la inevitabilidad del modo en que el Estado liberal afecta la vida íntima de los ciudadanos. Concluye con una firme defensa del cosmopolitismo arraigado. Sus argumentos no son técnicos ni agresivos; son directos y transparentes" Alan Ryan The New York Review of Books
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